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martes, 1 de noviembre de 2022

Montecristo. Wide Edmundo. Duke nº 3. 1 de noviembre de 2022

Montecristo Wide Edmundo.

Vitola de salida. Wide Edmundo
Vitola de galera. Duke nº3
Largo: 124 mm.
Cepo: 54 
Precio 20,00 euros. Comprado en la Cava Extremadura. Regalo de mi hermana Maria Ángeles el día de mi 47 cumpleaños. 

Este habano de alta regalía se presentó en 2022 en España y como primicia Mundial, mi buen amigo Javier y su mujer Sita estuvieron representando a Cáceres en tan distinguido evento, que se celebró en el estadio Civitas Metropolitano del Atlético de Madrid el 1 de octubre de 2022.






domingo, 18 de agosto de 2013

Montecristo. Nº4. Mareva. 18 de agosto de 2013.

     Montecristo. Vitola de Salida Nº4. Vitola de Galera Mareva. Cepo 42 (16,67 mm). Longitud 129 mm. 6,50 Euros.

     Esta fumada tiene una historia particular y nostálgica, todo comenzó el pasado mes de noviembre de 2012 en un viaje de trabajo a la ciudad de Cuenca, que comparte con Cáceres ser ambas Patrimonio de la Humanidad, se sucedería un encuentro con un amigo y compañero de trabajo el doctor Algarra, después de cenar, se levantó y fue a su abrigo, de ahí sacó con gran alegría este ejemplar de Montecristo que hoy reseñamos. Me hizo gran ilusión su detalle, me comentó que había sido traído directamente de la isla por una buena amiga suya, ante su insistencia que me lo fumara aquella noche y ante la falta de medios que teníamos en ese momento, decidí no hacerlo. De regreso a Cáceres lo acondicioné en mi humidor, esperando el momento ideal para su fumada. Este Montecristo nº4 nos trae recuerdos pretéritos con el doctor Algarra, pues eran las mismas vitolas con los que festejábamos los finales de los Encuentros Anuales que se realizaban en nuestra empresa, se servían montañas de esta mareva en bandejas de plata, cada uno se servía un ejemplar y fumábamos gustosos y contentos en un ambiente agradable y distendido. Me hubiera gustado compartir la fumada con él, hacerle llegar esta reseña que hoy anotamos, pero no va a ser posible, tal vez hubiera sido mejor haber fumado este habano en su compañía, comentándole directamente los sabores y aromas, texturas y sensaciones con la narración de cualquier suceso histórico, el último de aquella noche fue el Hambre de Postguerra en Extremadura, el Doctor Algarra era un médico humanista, de aquellos que pocos quedan, no solo sabía de medicina sino que tenía multitud de recursos para disfrutar de su compañía, pero sobre todo lo que más le apasionaba era la historia. Cuantos recuerdos vienen cargados de emoción en este fumada. Doctor Algarra muchas gracias por este regalo y por tu amistad que siempre tendré presente en mi memoria.

     Tenemos ante nosotros el cigarro habano más consumido en nuestras latitudes, la mareva que todo buen fumador ha de fumar alguna vez en su vida para sacar sus propias conclusiones. Una labor realizada totalmente a mano con hojas de las vegas de Vuelta Abajo, presenta un formato parejo, con forma cúbica debido a la disposición en el empaque, está bellamente vestido con una preciosa capa fina y bien tratada de color colorado maduro con venas marcadas y homogeneidad en la tonalidad en todo el recorrido, solo un pequeño pero, la perilla dignamente realizada, presenta un desconchó que afea la visión de este bonito ejemplar. Dispone de una buena carga de tabaco, entre las manos se nos muestra ligeramente oleoso que hace deslizar con cierta facilidad los dedos por todo el habano, cuando comprobamos el apriete vemos que dispone de una suavidad que antecede una buena fumada, todo es homogeneidad sin ninguna dureza aparente. La anilla clásica cubana de Montecristo, brillante y suave, de fondo marrón puro, dominada en el centro por la hoja de lis en color blanco enmarcada en doble anillo concéntrico, en el círculo interior el motivo floreado y en el círculo exterior en letras blancas en la parte superior “MONTECRISTO” y en la parte inferior “HABANA”, se remata la anilla a ambos lados con formas rectas paralelas y con motivo interior cenefado circular con colores blancos sobre fondo marrón puro. Aunque es un regalo y no he podido ver el empaque, éste debiera ser un cajón habilitado con 25 habanos en dos capas de 12 + 13 con separación de lámina de cedro, no tenemos referencia de identificación ni de fecha de manufactura. El corte es realizado posterior al encendido con cortapuros de dos hojas marca XICAR, con algo menos de tres cuartos del cepo, siendo el resultado recto, homogéneo pero con un desprendimiento importante de la perilla, he tenido todo el cuidado posible pero la perilla que estaba dañada ahora se ha desprendido gran parte, quedando visible el capote. Se realiza el encendido con varilla de cedro preencendida con mechero Bic. En nariz el habano en frio nos ofrece aromas dulzones con mezclas de maderas y recuerdos de tierra mojada, también se dejan sentir aromas levemente empíreos como chocolate, todos aromas de la tierra de Cuba.

 





   Resguardado del viento enciendo mi Montecristo en el exterior, he preenciendo la varilla de cedro con el encendedor Bic, mimo el habano acercándolo ligeramente la llama y giro pausadamente hasta lograr el anillo de brasa, acompaño con movimientos muy ligeros de muñeca para lograr la homogeneidad del encendido, una vez logrado la brasa deseada acerco el cortapuros y realizo el corte. En el inicio atesora un tiro excelente, con buena carga de humo en boca y un resultado placentero de exhalación de humo blanco y sedoso que inunda la zona de un buen aroma. La combustión se muestra en principio homogénea, pero en el desarrollo del tercio requiere una corrección que realizo con el encendedor Bic, presentando a la vista una ceniza de tonalidad gris oscura, con anillos extensos de color negro, cuando cae el primer bloque de ceniza bastante prolija y compacta queda un resultado totalmente plano. Llegan aromas en nariz que recuerdan a maderas, leves notas cafeteras, que se dan más en el sabor, ya en boca acompañan notas tostadas, empíreas como decíamos, bastante seca la sensación incluso sin llegar a ser astringente, si que llega un amargor en el retrogusto que no es totalmente de mi agrado. La fortaleza la situaremos en un rango de la gama media. Antes de concluir el primer tercio refresco mi paladar con agua fresca de pozo.

  






  Entrando en el segundo tercio de nuevo el tiro se muestra excelente, buena ligada para este ejemplar, uno de los conocidos problemas de esta vitola es la ausencia de tiro en algunas unidades, en el caso que reseñamos como digo se comporta de manera muy digna y placentera. Con la rectificación realizada en el tercio anterior ha sido suficiente para lograr que su comportamiento en este segundo tercio sea pareja y homogénea. Persiste el aroma de maderas, tonos cafeteros, aromático en toda su extensión que hace muy agradable el momento, sin embargo con respecto al sabor de nuevo asaltan notas amargas que se mezclan con las sensaciones madereras, cafeteras o torrefactas, con puntas leves de dulzor mezcladas con restos de especias, tanto el dulzor como lo especiado llegan con mucha levedad, a medida que avanza el tercio la notoriedad de lo especiado llega con mayor notoriedad. Con respecto a la ceniza el comportamiento es prolijo, extenso y compacto con una ceniza gris oscura con anillos amplios de mayor oscuridad cromática, algo despeinada en alguna zona, pero sin llegar a afear el resultado, cuando vuelva a caer nos muestra de nuevo la planeidad absoluta. La fortaleza podemos decir que la mantenemos como en el tercio anterior, rondando la gama media. En este segundo tercio se presenta un problema con la zona de la perilla, como decíamos en principio estaba algo desprendida, con el corte se desprendió una zona, y ahora se resquebraja la misma cada vez que damos una calada porque la fina hoja de la capa se queda pegada a los labios y hay que tener bastante cuidado para no despegarla del todo. Con tanto mimo que estamos teniendo, en un descuido se ha apagado el habano y tengo que volver a reencender para entrar en el último tercio, ahora lo hago por comodidad con encendedor Bic.




Entramos en el tercer y último tercio con la desagradable presencia del apagado y el nuevo reencendido, se nos vuelve a presentar un tiro excelente, con una carga de humo en boca que hace el deleite del fumador, con exhalaciones de humo blanco, sedoso y muy cremoso. Con el reencendido tenemos una combustión pareja y homogénea con un resultado de ceniza compacta de tonalidad gris más clara que el resto de los tercios, cuando está a punto de alcanzar la ceniza la anilla cae de nuevo y otra vez la planeidad se hace presente. Los aromas persisten como en los tercios anteriores y el sabor ahora es más tímido al eliminar la concentración de los sabores con el corte antes realizado para el reencendido, encontramos notas madereras, tostadas, cafeteras, mayor presencia del especiado, pero sigue permaneciendo ese amargor que ha presidido toda la fumada y a que mi particularmente no me satisface plenamente. La fortaleza no aumenta y quédase ésta en el grado medio, fortaleza que ha sido fiel de principio a fin de la fumada. Y allí descansa este regalo que me acompañó durante 79 minutos en su lugar deseado.


 








     Durante toda la fumada ha estado en mi presente la compañía de mi amigo y compañero doctor Algarra, me hubiera gustado haber fumado este ejemplar en su presencia, pero ahora en la soledad del estío de este mes de agosto de nuevo ha venido a mi recuerdo en esta fumada su figura, momentos memorables de hechos pretéritos, y una conversación que tengo presente siempre, durante un descanso en una sesión de trabajo en Toledo hablábamos de Historia, de las hazañas del Gran Capitán, a ninguno de los dos nos salía en ese momento el nombre completo de este ilustre personaje, seguimos con la sesión y ambos seguíamos pensando en el nombre, al finalizar y cuando él se marchaba para Cuenca y yo para Cáceres, me dijo: “Ismael, Ismael, el nombre es Gonzalo Fernández de Córdoba”. Que gran persona, que gran amigo. Y aunque no fue un habano memorable si que ha sido una fumada memorable y plausible. Hasta siempre doctor Algarra.

 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Montecristo. Sublimes. Sublimes. 4 de septiembre de 2011

Montecristo. Vitola Sublimes. Vitola de galera Sublimes. Edición Limitada 2008. Cepo 54 (21,43 mm). Longitud 164 mm. 14,00 euros. Es un verdadero disfrute tener entre los dedos este precioso ejemplar, que hace honor a su nombre, pues es realmente sublime. La departición con el tabaquero jefe me decantó por este magnífico ejemplar, perfectamente empacado en su cajón Semi Boite Nature e identificado con las siglas SAO, de 10 ejemplares con parecida tonalidad y que antes de su encendido me he recreado con él como con ningún otro. La marca Montecristo fundada a mediados de los años 30 de la pasada centuria, de mano de Alonso Menéndez, referencia a la popular novela de Alejandro Dumas, que se leía a los torcedores mientras realizaban los cigarros en la galera, fue la más prestigiosa hasta la irrupción de la marca Cohiba.

Es un puro realizado completamente a mano en julio de 2008, de una edición limitada, con forma pareja, de canon muy estético y realmente bello, con un acabado de la perilla impecable. De color muy maduro, ligeramente oleaginoso con venas marcadas y puntuaciones más oscuras, tacto muy agradable, sin variaciones en el conjunto del empaque. La anilla clásica cubana de Montecristo dominada por la hoja de lis en doble marco circulado, todo en color blanco con fondo marrón puro, con letras blancas (MONTECRISTO HABANA), remata la anilla a ambos lados con formas rectas paralelas y con motivo interior cenefado circular con colores blancos sobre fondo marrón puro, debajo de esta anilla, la anilla que commemora la Edición Limitada 2008 con fondo de color dorado y letras y bandas horizontales negras. El corte con menos de 3/4 del cepo resulta perfecto y homogéneo. El aroma en crudo de este habano recuerda a madera, a toques dulces y a tierra húmeda. La fumada en crudo con sabor dulce con notas de cacao, miel y algo amaderado.

Un encendido con cerilla de cedro Swedish Match resulta espectacular, sin aire exterior y con una excelente combustión da un placer inigualable de este magnífico puro habano en su primera bocanada inhalada de humo, con un aroma a madera muy aromático. El tiro inicial es excelente, con combustión homogénea y uniforme. Una ceniza muy compacta y homogénea, de anillos concéntricos y muy finos, de color gris muy claro, con resultado final de forma ligeramente cónica. El aroma es amaderado y el sabor a notas de cacao, café y frutos secos en primer lugar, pasando a tener reminiscencias finales ligeramente dulce, al final retrogusto muy amaderado y terroso. La fortaleza de este primer tercio es suave-media. El humo exhalado en cada fumada es amplio, intenso y muy cremoso.

Entrados en el segundo tercio el tiro se mantiene excelente, la combustión se mantiene homogénea. Cabe decir que si el tiro y la combustión era buenos ahora incluso mejoran. El sabor se acompleja y se endurece con reminiscencias menos dulces, con notas picantes (pimienta). El aroma permanece amaderado y aromático. La ceniza compacta, de color gris y forma plana con ligero aconamiento. La fortaleza se convierte en media.

En el último tercio el tiro se mantiene excelente y la combustión se mantiene homogénea. El sabor se acompleja mucho más, predomina el sabor dulzón, de retrogusto algo especiado. El aroma continúa amaderado y muy aromático. La fortaleza final se convierte en media. El final de este gran puro habano se torna enorme, grandioso, disfrutando hasta su final con una gran bocanada de humo exhalado.

El cielo se presentaba gris esta primera tarde de septiembre dominical, la lluvia me respetó en mi nueva ubicación, protegido del viento, que me permite el disfrute de estos puros habanos. Este habano Montecristo Sublime me ha permitido el disfrute durante 132 minutos, duración en la que me he recreado entre humos, aromas y sabores. Recordando al Pseudo Longino, que allá en el siglo I d.C escribió su tratado “Sobre lo sublime”, siendo lo sublime una elevación y una excelencia en el lenguaje que conduce al éxtasis de los que escuchan, equiparado al mundo de los habanos, este puro es realmente una elevación y una excelencia entre los cigarros habanos, en el cual verdaderamente se llega a un verdadero éxtasis.