lunes, 7 de septiembre de 2026

Por Larrañaga. Leones. Corona Grande. 7 de septiembre de 2026

Por Larrañaga
Vitola de salida. Leones
Vitola de galera. Coronas Grandes
Largo: 155 mm.
Cepo: 42 
Precio 18,00 euros. Comprado en la Cava Extremadura. Regalo de mi hermana María Ángeles el día de mi 48 cumpleaños. El precio es de 2023 según la publicación de precios del Comisionado para el Mercado de Tabaco. Es una edición regional exclusiva para España que se realiza a partir del 2021. El precio a día de la fumada es de 20,00 euros. 

Esta labor está seleccionada de un cajón de madera semi boite nature numeradas de 10 habanos  con signatura EBP y fecha de manufactura de feb 2023. Se han manufacturado 50.000 cajones de este bonita labor. Por tanto se han puesto en circulación para España 500.000 unidades.







Durante todo el tiempo que ha estado en el humidor esta labor solo ha perdido 0,03 gramos en estos casi dos años de alejamiento.



Fumado en el hotel Barceló Costa Ballena de Rota el 6 de septiembre de 2026.


Estamos delante de una imponente labor de alta regalía con hojas de tripa largo, con un canon elegante y parejo, una bella capa carmelita sin apenas nervaduras, sin ningún defecto, bellamente decorado por el bronceado de la anilla y en contraste blanco las letras POR LARRAÑAGA HABANA y debajo un segundo anillado con fondo vino burdeos,listones blancos y plateados y en blanco las letras EXCLUSIVO ESPAÑA. Esponjoso al apriete, suave al tacto, aceitosa su textura. Después de un largo rato de deleite visual, tomo el cortador Xicar con un corte apropiado de tres cuartos de cepo y aspiro la fumada en crudo con un tiro perfecto, con unas primeras notas dulces y melifluas. Le doy candela con el mechero torch creando una buena brasa en todo el anillo del cepo y comienza la fumada en esta tarde calurosa de litoral con la llegada de los vientos salinos del océano. 


Después del encendido litúrgico y parsimonioso comienza el disfrute. La primera exhalación, para mi lo mejor del Habano comienza con un tiro excelente, ya se presentía con la fumada en crudo, las primeras notas dejan sabores dulces, amaderados, retrogusto de tostados, de semillas y frutos secos, la carga en boca de humo es muy agradable, libera una capa blanca y espesa que inunda de aroma de tabaco cubano todo el espacio donde me encuentro, en soledad y en silencio, solo roto por el canto escondido de algún ave solitaria . Es una labor elegante para tenerla entre los dedos, ese cepo medio y la longitud precisa le dan finura al momento, ademas la belleza de la anilla engalana aún más la labor. La combustión es homogénea, con ceniza compacta, bien firme y de color níveo con rodetes negros. En cada aspiración se produce uno de esos momentos mágicos de buena carga de humo en boca, que luego es expelido con parsimonia y se detiene por momentos delante de los ojos. La fortaleza en este primer tercio comienza suave y termina suave-media. Antes de que acabe el primer tercio cae la ceniza dejando un resultado plano en el habano.



En el segundo tercio los aromas se hacen mas patentes con maderas, tostados, semillas. Llega el rumor incesante del mar a lo lejos y una brisa fresca en esta tarde canicular de septiembre. El tiro permanece excelente, con importante carga de humo en boca que hace el deleite del expelido de forma suave, cremosa, tangible y palpable, casi masticable. Los sabores comienzan a variar, aunque se mantiene el predominio del dulce y los tostados, ahora comienza a llegar puntas de especies que hace que la fumada sea rica en matices, divertida y placentera. La combustión se mantiene homogénea y pareja, pero la ceniza pierde su blancura y comienza a tornarse más oscura y menos bella, siempre me ha parecido el blanco impoluto como el más vistoso de las cenizas. Se mantiene firme y bien peinada la ceniza, aumenta la fortaleza a media, mientras me refresco con agua mineral fresca para degustar totalmente la labor. Es una recomendación siempre a seguir que durante toda fumada hay que mantenerse correctamente hidratado. Paso de vez en cuando el humo por nariz y queda un retrogusto muy agradable de esas notas dulces, tostadas y algo especiada que describía con antelación. Y a la mitad del segundo tercio volvió de nuevo a caer la ceniza dejando un resultado plano de nuevo.





Entramos con tristeza en este último tercio, como decía soy de inicios que de finales, siempre me han gustado el inicio de los viajes, el inicio de los libros, el inicio de las comidas, el inicio de las películas, el inicio de las conversaciones, el inicio de las fumadas. Y ya entrado en el tercio el tiro permanece incólume, perfecto como en toda la fumada, aún recuerdo algunas labores que han sido tediosa y han arruinado la fumada por el tiro apretado, pero en este caso ha sido disfrutable de principio a fin, los sabores se acomplejan y se hacen mas fuertes y potente también debido a que la fortaleza aumenta, se mantienen las notas dulces pero ya casi se igualan a las especies, con las puntas de tostados y semillas, el habano evoluciona, solo un pero, la combustión con la caída de la ceniza se torno dispareja y viendo que se reconducía por méritos propios tuve que modificarla con un golpe de mechero, no me gusta la quema dispareja, afea mucho la fumada, al quemar con mechero la ceniza resulta blanca pero en realidad los tonos son oscuros quasi negros y hace que la ceniza no sea tan compacta y ahora surge algún ligero despeinado. El aroma sigue siendo plausible, sintiendo el aroma de Cuba en cada bocanada de humo. La fortaleza se mantiene en media, sin llegar en ningún momento a fuerte. Y vuelve a caer la ceniza cuando casi llegaba a la primera de las anillas que tuve que retirar con cuidado para no dañar la capa.







Que disfrute de fumada, que emotivo momento vivido, apuré hasta casi quemarme los dedos y el deleite de esta fumada duró 93 minutos.

Y termino con la cita que ya comenté con la Vitola de salida Partagás 16 y vitola de galera Legendarios que fumé en el mes de junio del año 2016 y que decía:

"Y gracias a Guillermo Cabrera Infante y su libro Puro Humo tuve yo conocimiento del mismo y recordando el texto de "Cain" que decía ".....Desde entonces comencé a buscar lo que cualquier fumador de puros busca: la fuma perfecta, mi propio puro, mi vitola. Cuando la encontré fue por un momento efímero, casi por hechizo, y se llamada Por Larrañaga....



domingo, 6 de septiembre de 2026

Punch. Punch Punch. Coronas gordas. 6 de septiembre de 2026.

Vitola de salida. Punch Punch

Vitola de galera. Coronas grandes

Largo: 143 mm.

Cepo: 46 (18,26 mm.)

No recuerdo de este labor si fue un regalo o lo compré en la cava, pero no tengo presente ese momento. A día de hoy el coste en estanco español son 19,00 euros.

Fumado en el hotel Barceló Costa Ballena de Rota el 6 de septiembre de 2026.

Estoy en el jardín del hotel, a resguardo del sol imponente de septiembre, bajo la sombra de un pino donde se refugian y cantan dos tórtolas turcas. En este dia despejado de azul litoral y con un calor impropio de este tiempo.

Tengo ante mi una bella labor, cuidado con esmero en su manufactura de alta regalía, con hojas de tripa larga, canon parejo con la elegante anilla de Punch con aus dorados y rojizos colores. La labor presenta una capa carmelita muy bonita, con algunas venas marcadas y muy igualado su color, ha estado un tiempo en el humidor que le habrán sentado bien seguramente. Al apriete se hace esponjoso con ligera aspecto aceitoso y un peso en la báscula de 11,72 gramos.



Corte ceremonioso con cortador de una hoja, dejando casi 3 cuarto del cepo. Aspiro y aprecio notas florales, especiados y saboreo la fumada en credo y sabe a dulce,  a golosina, con un acabado amanerado. El tiro en crudo denota que va a ser excelente. Encendido con mechero torch, con la liturgia de siempre, girando poco a poco, para crear una anillo perfecto de brasa y comenzar la fumada. 


Comienza este primer tercio con un encendido adecuado, la primera inhalación da lugar a una buena carga de humo en boca, con un tiro espléndido, las primeras notas llegan de tostados, de café, de cacao, con notas leves de dulce y especie, la combustión en este primer momento se torna homogénea, con una ceniza bella,compacta, con color entreverado de blancura y negrura, un aroma de tabaco cubano, que inunda este espacio de verde oliva con el aroma de Cuba. El humo expelido es untuoso, blanco y propuso que hace del momento, un momento inigualable. La fortaleza inicial ya es media. Hace mucho calor, solo la compañía del canto escondido de las aves, el aroma cubano y el silencio y la soledad. Me gusta fumar solo, concentrado y disfrutando de la experiencia. 



Y antes de comenzar el segundo tercio cae la primera ceniza dejando un resultado quasi recto con ligera concavidad. 



Comienza este segundo tercio con un tiro excepcional, una carga de humo en boca que es un espectáculo, la combustión sigue pareja, que no necesita corrección, los aromas se mantienen, la fortaleza aumenta y los sabores se acomplejan, siguen las notas dulces, tostadas, pero queda un retrogusto especiado muy agradable, es una labor redonda hasta este momento, la ceniza compacta, bellamente vestida, sin despeino que la afeen, llega mas notoriedad de lo níveo en la ceniza. Y el humo de cada exhalación crea una bonita visión con su blancura y el contraste del verdor de la hierba y el azul cerúleo que nos acompaña. A medida que avanza el tercio la quema se vuelve dispareja, una pena. Intentaré corregirla sin aporte de mechero. A medida que avanza la fumada la fortaleza se endurece y llegamos al medio-fuerte y los sabores se especian, dejando levemente los dulces y tostados. Al final no fue posible la vuelta de la combustión homogénea y necesité ayuda para igualarla. Vuelve a caer de nuevo la ceniza antes de que comience este segundo tercio con un resultado plano.



Y camino del último tercio con la nostalgia de los finales, soy más de inicio que de final, pero todo lo que inicia tiene un fin.

De nuevo el tiro excepcional, como durante toda la fumada, con buena carga de humo en boca, suntuoso, elegante, casi masticable, con un sabor marcadamente especiado, con el aroma cubano, amanerado, fino, refinado, señorial. La combustión dispareja,  que tengo que volver a rectificar, la única pega a esta fumada memorable, la ceniza más nívea que antes, sin despeine y la fortaleza ahora si que llega a fuerte. Vuelve a caer la ceniza, retira la anilla para conservar y llegar al final de esta gran labor hasta casi quemarme los dedos, que me satisfizo y mucho durante 91 minutos y dejo reposar en el silencio que me acompañó durante toda la fumada.

Una labor que me ha hecho disfrutar de esta tarde canicular de septiembre tan cerca del mar, tan cerca de Cádiz, tan cerca de Cuba.







Una labor que me ha hecho disfrutar de esta tarde canicular de septiembre tan cerca del mar, tan cerca de Cádiz, tan cerca de Cuba.








sábado, 5 de septiembre de 2026

Cohiba. Siglo II. Marevas. 5 de septiembre de 2026.

Vitola de salida. Siglo II

Vitola de galera. Mareva

Largo: 129 mm.

Cepo: 42 (16,67 mm.)

Precio desconocido comprado en una cava en La Habana (Cuba), a día de hoy el coste en estanco español son 39,20 euros.

Fumado en el hotel Barceló Costa Ballena de Rota el 5 de septiembre de 2026.

Estoy en el jardín del hotel, con verde alrededor, el campo de golf al lado, el canto escondido de una cotorra argentina, ánades a lo lejos,  lavanderas y jilgueros, tórtolas y palomas. Y doy fuego a este cogiba siglo II, el último ejemplar que quedaba en el humidor de aquel viaje a Cuba de mis padres hace ya tantos años. Hace mucha calor esta tarde de litoral gaditano, palmeras, verdes y azul vacaciones se ven y la brisa marina y salina acompaña esta fumada.




Miro la labor bellamente manufacturada, con algunas gamas cromáticas que nada tienen que ver con el aspecto inicial y que hace que la fumada sea aún más mítica. Tiene algún defecto en la capa fruto de los años y de algún incidente de humedad pasada en el humidor. La carga de tabaco es de 8,69 gramos, el apriete es esponjoso, la capa con algún defecto de mea culpa, pero estamos ante una gran labor.


Corto con guillotina Xicar que da un corte perfecto de la perilla, con algo más de tres cuarto del cepo, le doy el encendido con torch, despacio, girando y rotando para conseguir un anillo perfecto de quema y llegan los primeros aromas de cohiba, dulces, tostados, melifluas sensaciones en nariz. Doy la primera bocanada y es todo un espectáculo de sabor, llegan las primeras notas de dulzor mantecoso, con matices tostados, todo muy suave, y queda en el retrogusto notas de madera que a medida que avanza el tercio se hace más notorio. El aroma de este tercio es intenso y muy agradable, además estoy en soledad como a mi me gusta en esta sobremesa de este sábado del recién estrenado otoño, aunque la temperatura sea de pleno verano. La combustión que se inicia pareja, se torna dispareja a medida que avanza la fumada, intento la corrección sin ayuda. La ceniza es blanca con rodetes negros, de consistencia prolija y sin despeine.





Damos comienzo al segundo tercio con la ceniza aún presente y sin atisbo de caida de la misma. La fortaleza va ganando terreno, así como los sabores tornan a mas potente, aunque siguen las notas dulces, van ganando terreno la madera y llegan algunas puntas en boca y nariz de pimienta. Una vez iniciado el segundo tercio no tarda en caer la primera ceniza y deja un corte casi recto en la labor. La combustión se torna dispareja, el color de la ceniza se ennegrece, la fortaleza aumenta, pero el disfrute de la fumada es memorable.




Tengo que retirar la anilla, ya que la combustión avanza, la retiro con sumo cuidado para no dañar la capa y poder disfrutar del tercer tercio, la ceniza de este segundo tercio aún permanece prolija.


Fruto del tiempo, me costó retirar y mucho la anilla, no dañé la capa pero si la anilla, y en ese momento de la operación cayó la segunda parte de la ceniza. Y damos comienzo con nostalgia a este último tercio. La fortaleza aumenta, los sabores también y el aroma sigue siendo puro cohiba, mezclado con la brisa marina y salina fundiéndose en una hermosa conjugación de aromas. Se vuelve a emparejar la combustión, el humo en boca es excelso y las notas de sabor se tuestan, apenas se perciben los dulzones y ganas las maderas y las especias. 









Dejamos reposar este excelsa labor para su descanso eterno después de una fumada memorable de 79 minutos. Y con la nostalgia de esta ultima fumada de la marca Cohiba nos despedimos con la misma tristeza que el rey Boabdil se despedía de la belleza de la Alhambra.