Vitola de salida. Siglo III
Vitola de galera. Coronas grandes
Largo: 155 mm.
Cepo: 42 (16,67 mm.)
Precio desconocido comprado en una cava en La Habana (Cuba), a día de hoy el coste son 57,20 euros.
Fumado en el hotel Elba Costa Ballena de Rota el 29 de mayo de 2026.
Esta labor de cepo 42 y longitud 155 mm, con vitola de galera coronas grandes y vitola de salida Siglo III, presenta una manufactura elegante propia de la marca, hecho en la mítica fábrica de El Laguito con hojas de tripa larga de las vegas cubanas de San Juan y Martinez y de San Luís en la zona de Vuelta Abajo de la región de Pinar del Río y aunque el paso de los años ha despeinado el pie, la capa se ha mantenido intacta, ligeramente aceitoso con una carga de tabaco de 9,01 gramos en la báscula, al apriete era esponjosa y homogénea en todo su recorrido, y el color carmelita de la capa que hace que resalte la anilla dorada con las letras de COHIBA, la cabeza de mujer y las franjas superior e inferior, su franja intermedia amarilla y sus letras negras de Habana,Cuba y su remate central del ajedrezado blanco y negro enmarcando la cabeza dorada.
Le doy candela con mechero torch, en la terraza con jardín a la sombra, de la habitación 166 del hotel Elba Costa Ballena en Rota, con mi habano, mi mechero torch, mi cortador Xicar, mi vaso de agua fresca y el sonido del aire salino y marino del océano Atlántico, la temperatura es ideal como es ideal esta maravillosa labor, desconozco el precio en aquel momento, la última actualización de precios de labores nos indica que este siglo III cuesta ya la friolera de 57,20 euros a día de hoy, un precio ya prohibitivo para muchos de nosotros, por desgracia.
El encendido con torch con el pie del Habano algo tocado por los años de humidor, fue certero, el tiro fue adecuado, la combustión comenzó homogénea y el primer toque de humo en boca fue todo un espectáculo, sedoso, fino, amable, con notas dulces, melifluas, nada especiada. La carga de humo en boca generosa, tanto que podía masticarse el humo. En este primer tercio la ceniza estaba algo despeinada por el pie que ya estaba despeinado en seco. Pero este primer tercio es memorable, al hacer el retrogusto y saborear la saliva quedan unos sabores maravilloso de tabaco cubano. La caída de la ceniza de este primer tercio dejó una sección totalmente plana.
El segundo tercio comenzó con la llegada de notas especiadas, se mantenían los tonos dulces pero llegaban esas notas anisadas, de pimienta, que le confieren a la labor la complejidad merecedora de la marca. La fortaleza va ganando enteros. Y el aroma de océano se mezclas con los aromas del Habano y dan al lugar la miticidad del momento. Mantengo la boca húmeda con pequeños sorbos del agua fresca para que nada me camufle los sabores de esta magnífica labor. La combustión se mantiene homogénea, la ceniza goza de colores níveos y desparece el despeine y se confiere una robusted de la ceniza.
Cayó nuevamente la ceniza con mismo resultado que la anterior, para entrar en el último tercio de la fumada. Siguió el mismo tiro adecuado durante toda la fumada, la combustión homogénea, los sabores dulces y especiados, la fortaleza aumenta sin llegar a ser fuerte se quedaba en una fortaleza media, la carga de humo en boca generosa, y el aroma del recinto nos llevaba a la mismísima Cuba y Libre.
Volvió a caer la ceniza cuando casi llegaba a la anilla, momento que aproveché para retirar con cuidado la anilla para su conservación y guarda.
Me centré toda la fumada en el habano, contemplándolo, saboreandolo, disfrutándolo, fue un momento excelso como excelsa es esta labor, de lo mejor que puede haber en el vitolario de Habanos y aunque estos cepos medios no se estilan en estos momentos pero tengo que decir que para mí son mis favoritos con diferencia.
El tiempo fue desde las 15.25 hasta las 16.51

















