El rey del mundo. Vitola Petit Corona. Vitola de Galera Mareva. Cepo 42 (16,67 mm). Longitud 129 mm. 5,20 Euros.
De nuevo en la cava con mi amigo estanquero jefe departimos amable y gustosamente, elegimos una serie de habanos de mediana o escasa longitud para fumadas de no más de hora y media, y nos encontramos con este precioso Petit Corona de El Rey del Mundo, realizada a mano con hojas de las cubanas vegas de Vuelta Abajo. De construcción pareja y agraciada, presenta aún el formato "quasi" cuadrado de la presión en el empaque, era el primer ejemplar de la caja, además fue el ubicado en segundo lugar, que a palabras del estanquero jefe, me dijo que el que de los mejores siempre suele ser el ubicado en segundo lugar. A la vista se presenta con una elegante tonalidad colorado carmelita, de textura aceitosa y con venas marcadas que recorren este ejemplar. Se presenta al tacto suave y delicado, con buena cantidad de tabaco que comprobamos con un apriete esponjoso, en lo que no cabe ninguna dureza ni falta de tabaco en todo su recorrido. Se presenta sin variaciones en el empaque que se dispone en cajón corriente de 25 cigarros puros, con dos capas de 12 + 13 habanos separado con lámina de cedro, identificado con las siglas AEP y con fecha de manufactura noviembre de 2008. Una anilla muy bonita, con predominio del fondo dorado, presidiendo el centro con un escudo coronado en dorado y sobre un fondo amarillo circundado a éste las letras en rojo en la parte superior "EL REY DEL MUNDO" y en la zona inferior "HABANA", arriba y abajo en el contorno una línea curva quebrada en color rojo remata la zona central, para terminar en los laterales con dos escudos circulares de color dorado y sobre ellos dos bandas horizontales rojas con el interior con leyenda en letras blancas, a la derecha HABANA y a la izquierda CUBA. El corte lo realizo antes del encendido con cortapuros de dos hojas marca XICAR, con algo menos de tres cuarto de cepo, resultando perfecto, limpio y recto en el corte. El encendido antes del corte lo realizo con varilla de cedro. El aroma en crudo nos conduce a las maderas secas, a sensaciones dulces, la fumada en crudo presenta notas de mucha levedad a fruta madura, a notas dulzonas, no aparecen síntomas de especias en este momento.
Un encendido en el exterior resguardado de corrientes de aire, de nuevo a mi llega la placidez y la tranquilidad del momento de siesta, en mi soledad con mi Afición. Enciendo con varilla de cedro, consigo un buen aro de brasa, y agito con ligereza y templanza el habano para el encendido completo y a disfrutar. Se nos presenta un tiro bueno, no con una cantidad de humo abundante, pero tampoco escasa. Nos da una combustión homogénea, dando un desarrollo de ceniza compacta de color gris muy claro, con finos anillos concéntricos de tonalidad más oscura, no presenta escamas, en la caída de la misma deja una forma ligeramente cónica casi plana. El aroma es amaderado, muy ligero, apenas perceptible, pero cabe reseñar que estamos en exterior y aunque aislados de corriente, si el aroma no es potente, es difícil percibir el mismo. Con lo que al sabor respecta anotamos matices de tostados, puntas que no llegan a ser claramente especiadas, pero dejan un ligero matiz de ésta, en el retrogusto quedan notas amargas incluso llega algún ligero sabor metálico, que me desagrada, para ello intento limpiar las papilas con agua mineral fresca. La fortaleza de este primer tercio es suave-media.
Comenzamos este segundo tercio donde el tiro se mantiene bueno incluso mejora, ahora la cantidad de humo blanco y sedoso va en aumento, la combustión se presenta también homogénea como en el tercio anterior. El sabor planea y no se notas diferencias de matices con respecto al tercio anterior, eso si ahora el retrogusto metálico desagradable anterior desaparece y hace que la fumada gane en enteros. El aroma ahora se hace más presente y muestra mucho más su presencia cubana amaderada, incluso se perciben aromas especiados, como puntas de clavo. La ceniza dispone de escasez de anillos con una ceniza gris tirando a un blanco impoluto, el resultado después de la caída de la ceniza es plano.La fortaleza se mantiene en el rango anterior ni baja ni disminuye, entorno al suave-medio.
Vamos a finalizar este fumada entrando el tercer tercio, el tiro resulta bueno como en los tercios anterior, se hace agradable porque al mantener el tiro no es necesario estar muy pendiente de los tiempos, con lo que hace que la relajación sea máxima y sepas que no vas a arruinar la fumada con el temible apagado. La combustión homogénea, lo que me alegra porque siempre he tenido problemas en mis fumadas con la combustión y he de destacar que en este aspecto este habano se ha comportado de manera de libro de manual. El sabor sigue sin apenas variaciones, de nuevo los tostados, algo más potentes pero rozando la linealidad de la fumada. El aroma continúa como el tercio anterior, más notable y presente que en el tercio inicial y ahora más apreciable los matices especiados. La ceniza en el inicio de este tercer tercio se torna más negruzca incluso hay algún despeinado en la misma, afeando la bonita presencia de los tercios anteriores, pero durante el desarrollo de nuevo se torna de un gris blanco que mejora dicha presencia anterior, antes de finalizar cae de nuevo la ceniza con una planicie en toda regla. La fortaleza la podemos ubicar en media en este último tercio.
Dejamos descansar el habano en su reposo y eterno descanso hasta su apagado final. Una duración de 64 minutos que nos envuelve en el recreo y disfrute de la acción. Tengo que destacar de este habano que su comportamiento en la combustión de inicio a fin de forma homogénea ha sido lo que más me ha hecho disfrutar de la fumada. Una buena conservación en la cava acompañado de un adecuado encendido han dado lugar a este disfrute singular, para mi que siempre sufro cuando la combustión no se realiza de forma pareja.
Un blog para compartir la pasión por los cigarros puros habanos.
miércoles, 19 de junio de 2013
martes, 18 de junio de 2013
Trinidad. Reyes. Reyes. 18 de junio de 2013
Trinidad. Vitola Reyes. Vitola de Galera Reyes. Cepo 40 (15,87 mm). Longitud 110 mm. 6,5 Euros. Es la primera vez que anoto una reseña en un ambiente distinto al de mi ciudad cacerense, otro clima éste más húmedo, estoy a escasos metros de ese océano Atlántico que nos separa de nuestros hermanos americanos. Un fuerte abrazo para todos ellos.
Volví a ir de nuevo a la cava después del largo y frío invierno, teniendo la suerte de conocer a representantes de Habanos que junto con el tabaquero jefe estuvimos departiendo en amena charla sobre nuestra afición. Esta manufactura de Trinidad en su formato Reyes está realizada a mano con hojas de la vega "El Corojo" de Vuelta Abajo y para la tripa con hojas de las vegas de Pinar del Rio, San Juan y Martínez en Vuelta Abajo. Presenta una construcción pareja y ejemplar con su acabado en rabo de cochino tan característico de la marca. Presenta a la visión un color colorado tendente a lo maduro, una capa de textura aceitosa y resbaladiza que hace que acaricie repetidamente el ejemplar, la presentación de venas son escasamente marcadas y aparecen alguna línea más oscuras que recorre la verticalidad del habano. Al tacto como decíamos se presenta suave debido a su carácter aceitoso, y al apriete aparece esponjoso con escasez o ninguna dureza en el recorrido. Se presenta sin variaciones en el empaque en cajón SBN que se disponen 24 cigarros puros, con cuatro capas de 6 habanos separados con lámina de cedro, identificado con las siglas UUR y con fecha de manufacturación JUN 08. Una anilla preciosa en la que predominan los colores dorados y amarillo con las letras de TRINIDAD en negro enmarcada en un óvalo de borde dorado que ocupa también el logotipo de la marca con las tres tés, dos inferiores tangentes y otra mayor sobre ellas en color negro, que nos ofrecen una singular figura geométrica, en los márgenes del óvalo central el mismo motivo del logotipo de las tres tés pero ahora en color dorado y a cado lado en color negro las letras CUBA (en la izquierda) y HABANA (en la derecha). El corte lo realizo después del encendido con cortapuros de una hoja marca XICAR, con algo más de la mitad del cepo, resultando perfecto en el corte, limpio pero no homogéneo, por fallo mío en la ejecución. El encendido antes del corte lo realizo con varilla de cedro. El aroma en crudo de este habano en la capa recuerda a aromas terrosos, también a madera, no realizo en este caso la fumada en crudo.
Un encendido en el exterior resguardado de corrientes de aire, plácido, tranquilo, sin nadie a mi rededor que me permite un disfrute máximo. Enciendo con varilla de cedro previamente llameada con Bic, y tomamos la primera bocanada de humo en boca, que nos presenta un tiro adecuado, una cantidad de humo acertada, se distingue unos matices de fortaleza suave, muy suave y agradable, sé que soy de fortaleza suave, me gustan, es cuestión de gustos. El tiro es bueno, permite buena amplitud en la bocanada de humo, de color blanco y cremoso. Dispone de una combustión heterogénea, que me hace rectificar el habano y para ello echo mano del Bic, una vez corregida el primer tercio combustiona de forma homogénea. Una ceniza compacta, con anillos concéntricos, escamados yo diría que despeinados, de color gris claro, con intervalos más oscuros y multitud de puntitas blancas, terminado el tercio la ceniza aun permanece completa. El aroma es puramente amaderado, cubano, intenso, aromático, te envuelve en un entorno apacible y agradable. El sabor presenta notas de tostados, tonos dulzones, con un retrogusto melifluo y muy sedoso que te deja el paladar muy suave. La fortaleza de este primer tercio es suave. Este primer tercio no permite distracciones, pues pierde fuerza el tiro y si no estás pendiente arruinas la fumada con el apagado del mismo, por ello no puedo perder detalle ni perderme en pensamientos superfluos.
Antes del iniciado el segundo tercio, limpio mis papilas con un poquito de agua mineral para hacer frente a esta parte del habano, el tiro se mantiene bueno, y ahora la combustión es homogénea, no necesitando rectificado alguno. El sabor se acompleja algo en matices, siguen las líneas de tostados, llegan algunas puntas escasas de especies, pero siguen llegando las notas dulces y de nuevo esa fantástica sensación de ligereza y suavidad que se aloja en el paladar. El aroma permanece amaderado y tan cubano con el tercio inicial. La ceniza ha caído al suelo mientras portaba el puro en la mano y reseñar que ha caído en más de la mitad del mismo, con un resultado final "quasi" plano, a diferencia del primer tercio la ceniza se comportó sin apenas anillado y de un color gris muy claro. La fortaleza aumenta ligeramente pero no llega a alcanzar el grado medio. A la caída de la ceniza pierde algo de fuerza el tiro, pero sigue manteniendo la cremosidad en la bocanada de humo.
Finalizamos con un último tercio, donde el tiro es bueno, pero porque estás pendiente de la fumada, la combustión de nuevo como el tercio anterior se mantiene homogénea. El sabor sigue con el predominio de los tostados, las notas dulces y melifluas, alguna nota ligera especiada pero casi inapreciable. El aroma continúa tan cubano como en todo el desarrollo de la fumada. La ceniza compacta de gris blanco con algunas de líneas negras, escasez de anillos y multitud de puntitas blancas. La fortaleza sube a media pero creo que debido a la insistencia en la fumada para que no aparezca el indeseable apagado. Finalizamos la fumada y dejamos reposar el habano en el cenicero, regalo de la familia el día de Reyes, es la primera vez que lo uso y no podía ser con otro habano que no fuera este Trinidad Reyes, ahora descansa en la eternidad del apagado después de 68 minutos de recreo y disfrute.
Volví a ir de nuevo a la cava después del largo y frío invierno, teniendo la suerte de conocer a representantes de Habanos que junto con el tabaquero jefe estuvimos departiendo en amena charla sobre nuestra afición. Esta manufactura de Trinidad en su formato Reyes está realizada a mano con hojas de la vega "El Corojo" de Vuelta Abajo y para la tripa con hojas de las vegas de Pinar del Rio, San Juan y Martínez en Vuelta Abajo. Presenta una construcción pareja y ejemplar con su acabado en rabo de cochino tan característico de la marca. Presenta a la visión un color colorado tendente a lo maduro, una capa de textura aceitosa y resbaladiza que hace que acaricie repetidamente el ejemplar, la presentación de venas son escasamente marcadas y aparecen alguna línea más oscuras que recorre la verticalidad del habano. Al tacto como decíamos se presenta suave debido a su carácter aceitoso, y al apriete aparece esponjoso con escasez o ninguna dureza en el recorrido. Se presenta sin variaciones en el empaque en cajón SBN que se disponen 24 cigarros puros, con cuatro capas de 6 habanos separados con lámina de cedro, identificado con las siglas UUR y con fecha de manufacturación JUN 08. Una anilla preciosa en la que predominan los colores dorados y amarillo con las letras de TRINIDAD en negro enmarcada en un óvalo de borde dorado que ocupa también el logotipo de la marca con las tres tés, dos inferiores tangentes y otra mayor sobre ellas en color negro, que nos ofrecen una singular figura geométrica, en los márgenes del óvalo central el mismo motivo del logotipo de las tres tés pero ahora en color dorado y a cado lado en color negro las letras CUBA (en la izquierda) y HABANA (en la derecha). El corte lo realizo después del encendido con cortapuros de una hoja marca XICAR, con algo más de la mitad del cepo, resultando perfecto en el corte, limpio pero no homogéneo, por fallo mío en la ejecución. El encendido antes del corte lo realizo con varilla de cedro. El aroma en crudo de este habano en la capa recuerda a aromas terrosos, también a madera, no realizo en este caso la fumada en crudo.
Un encendido en el exterior resguardado de corrientes de aire, plácido, tranquilo, sin nadie a mi rededor que me permite un disfrute máximo. Enciendo con varilla de cedro previamente llameada con Bic, y tomamos la primera bocanada de humo en boca, que nos presenta un tiro adecuado, una cantidad de humo acertada, se distingue unos matices de fortaleza suave, muy suave y agradable, sé que soy de fortaleza suave, me gustan, es cuestión de gustos. El tiro es bueno, permite buena amplitud en la bocanada de humo, de color blanco y cremoso. Dispone de una combustión heterogénea, que me hace rectificar el habano y para ello echo mano del Bic, una vez corregida el primer tercio combustiona de forma homogénea. Una ceniza compacta, con anillos concéntricos, escamados yo diría que despeinados, de color gris claro, con intervalos más oscuros y multitud de puntitas blancas, terminado el tercio la ceniza aun permanece completa. El aroma es puramente amaderado, cubano, intenso, aromático, te envuelve en un entorno apacible y agradable. El sabor presenta notas de tostados, tonos dulzones, con un retrogusto melifluo y muy sedoso que te deja el paladar muy suave. La fortaleza de este primer tercio es suave. Este primer tercio no permite distracciones, pues pierde fuerza el tiro y si no estás pendiente arruinas la fumada con el apagado del mismo, por ello no puedo perder detalle ni perderme en pensamientos superfluos.
Antes del iniciado el segundo tercio, limpio mis papilas con un poquito de agua mineral para hacer frente a esta parte del habano, el tiro se mantiene bueno, y ahora la combustión es homogénea, no necesitando rectificado alguno. El sabor se acompleja algo en matices, siguen las líneas de tostados, llegan algunas puntas escasas de especies, pero siguen llegando las notas dulces y de nuevo esa fantástica sensación de ligereza y suavidad que se aloja en el paladar. El aroma permanece amaderado y tan cubano con el tercio inicial. La ceniza ha caído al suelo mientras portaba el puro en la mano y reseñar que ha caído en más de la mitad del mismo, con un resultado final "quasi" plano, a diferencia del primer tercio la ceniza se comportó sin apenas anillado y de un color gris muy claro. La fortaleza aumenta ligeramente pero no llega a alcanzar el grado medio. A la caída de la ceniza pierde algo de fuerza el tiro, pero sigue manteniendo la cremosidad en la bocanada de humo.
Finalizamos con un último tercio, donde el tiro es bueno, pero porque estás pendiente de la fumada, la combustión de nuevo como el tercio anterior se mantiene homogénea. El sabor sigue con el predominio de los tostados, las notas dulces y melifluas, alguna nota ligera especiada pero casi inapreciable. El aroma continúa tan cubano como en todo el desarrollo de la fumada. La ceniza compacta de gris blanco con algunas de líneas negras, escasez de anillos y multitud de puntitas blancas. La fortaleza sube a media pero creo que debido a la insistencia en la fumada para que no aparezca el indeseable apagado. Finalizamos la fumada y dejamos reposar el habano en el cenicero, regalo de la familia el día de Reyes, es la primera vez que lo uso y no podía ser con otro habano que no fuera este Trinidad Reyes, ahora descansa en la eternidad del apagado después de 68 minutos de recreo y disfrute.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Quintero. Brevas. Nacionales. 1 de noviembre de 2012
Quintero. Vitola Brevas. Vitola de galera Nacionales. Cepo 41 (15,87 mm). Longitud 140 mm. Precio 1,80 euros. La llegada a la cava estaba predeterminada para adquirir puros de Quintero, lo tenía claro que serían brevas, pero al llegar allí, me enseñaron los favoritos, mejor presentación y me entró la duda, pero al final me quedé con la opción inicial de las Brevas, que tenían más tiempo de añejamiento.
La manufactura de esta breva, de forma pareja realizada a mano con tripa corta de la vega de Vuelta Abajo, se presenta algo tosca, rústica, agreste, propia de la marca. Presenta a la vista un bonito color colorado maduro, con la capa ligeramente seca, de venas muy marcadas y con defectos muy notables, aunque el acabado de la perilla es aceptable. Al tacto se presenta ligeramente áspero debido a su textura seca, al apriete responde por desigual, en unas zonas con esponjosidad y en otras con durezas notables. Es una labor que claramente no cuida mucho el aspecto, claro está que por su precio no se puede pedir más. Se presenta con escasa variación del conjunto en lo referente al color, pero si con notables diferencias en grosor y longitud. El empaque en caja de cartón de 25 cigarros puros en mazo, identificado con las siglas ETS y con fecha de fabricación noviembre de 2008. La anilla sencilla, discreta, bonita presenta un fondo rojo orlado con bordes de líneas curvas en dorado, en el centro se enmarca la leyenda recta y en blanco "QUINTERO", en la parte superior de menor tamaño y en curva "TABACOS" y en la zona inferior y curvada "HABANO", en este caso solo a un lado, el derecho se presenta la leyenda en letras blancas "CUBA" sobre el mismo fondo rojo y enmarcado en rectángulo dorado. El corte con cortapuros de una hoja ovalado plateado, con algo más de tres cuartos del cepo, resultando perfecto y homogéneo. El encendido con "torch". El aroma en crudo de este habano en la capa presenta notas de maderas algo húmedas y vagas puntas dulzonas. El aroma en el pie sin embargo, apenas se detectan notas aromáticas. La fumada en crudo no la deleito, pues corto después del encendido.
El encendido lo realizo en interior con encendedor "torch", pronto adquiere el aro de brasa necesario, lo aviento con movimientos generosos de mano, una vez encendido le realizo el corte con cortapuros de una hoja y doy la primera bocanada, que no llena la boca, debido a la falta de tiro del habano, la primera exhalación vemos un humo blanco escaso, veremos si mejora en el desarrollo de la fumada. Dispone de una combustión homogénea, que se torna dispareja al final del primer tercio, por lo que necesita una rectificación. La ceniza compacta de color gris oscura con anillos concéntricos de fondo "quasi" negro, queda afeada la ceniza por algún tramo despeinada, el resultado final de forma cónica. El aroma, a su paso por nariz, es amaderado y escasamente aromático. El sabor presenta notas de maderas secas, con alguna punta especiada, deja algo de sequedad en boca. La fortaleza de este primer tercio se sitúa en la gama media.
Iniciado el segundo tercio vemos que el tiro no mejora y seguimos en los mismos niveles que el tercio anterior, con la rectificación realizada en el final del primer tercio la combustión se torna ahora pareja. El sabor no presenta complejidad de matices, se mantiene algo plano con las notas de madera y esas puntas especiadas, antes referenciadas, no se ven las notas dulces que se apuntaban en la cata en crudo del habano. El aroma permanece amaderado y ahora aumenta la potencia de su aroma. La ceniza de nuevo compacta, de color gris oscuro con anillado de color gris más claro y de nuevo se presenta la ceniza despeinada en ciertos tramos que afean en la totalidad la ceniza, la forma final de nuevo cónica. La fortaleza se mantiene en media, al igual que en el tercio anterior la cantidad de humo en la boca es escasa.
Ya en el tercer y último tercio, el tiro mejora con respecto a los tercios anteriores, dándonos unas buenas bocanadas de humo más amplias y extensas. La combustión se vuelve de nuevo dispareja con la necesidad de alguna rectificación que ejecuto con "torch". En este tercio el sabor se acompleja, aunque sigue la presencia de la madera, desaparecen las puntas especiadas de los tercios anteriores y contemplamos unas puntas dulces que llegaban en el aroma de la capa en la percepción en crudo. El aroma de nuevo no varía con respecto al tercio anterior. La ceniza ahora presenta un tono negro con los anillos de gris oscuro y de nuevo presenta partes despeinadas, cae la ceniza y ahora el resultado es recto o plano. La fortaleza se mantiene en media, aunque diría yo que apunta un ligero incremento, casi imperceptible. Finalizamos la fumada después de 59 minutos, dando por finalizada esta experiencia con la breva de Quintero.
Ya en el tercer y último tercio, el tiro mejora con respecto a los tercios anteriores, dándonos unas buenas bocanadas de humo más amplias y extensas. La combustión se vuelve de nuevo dispareja con la necesidad de alguna rectificación que ejecuto con "torch". En este tercio el sabor se acompleja, aunque sigue la presencia de la madera, desaparecen las puntas especiadas de los tercios anteriores y contemplamos unas puntas dulces que llegaban en el aroma de la capa en la percepción en crudo. El aroma de nuevo no varía con respecto al tercio anterior. La ceniza ahora presenta un tono negro con los anillos de gris oscuro y de nuevo presenta partes despeinadas, cae la ceniza y ahora el resultado es recto o plano. La fortaleza se mantiene en media, aunque diría yo que apunta un ligero incremento, casi imperceptible. Finalizamos la fumada después de 59 minutos, dando por finalizada esta experiencia con la breva de Quintero.
Un habano fumado en familia con buena conversación, buen ambiente, buen momento de disfrute de este habano catalogado para muchos como "Vieja Guardia", para mi es un puro no indicado para principiantes, hecho éste difícil de ver para un puro tan económico, pues muchas veces los neofitos en la materia solemos tender a adquirir puros más económicos, pero realmente es un puro que debe fumarse con una experiencia más prolija.
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